5 Un circo, un universo

por German Guerra

un país de estatuas que andan a tientas

Raúl Hernández Novás

 

una lágrima honda

tatuada en la cara del payaso,

el salto, la hemorragia

el hambre de las bestias

las espadas, la garganta y el silencio.

 

La memoria de un circo

se pierde cuando llega otro circo.

Entre abril y noviembre y el invierno,

cuando el tiempo es un eclipse largo,

tenemos otro circo de campanas

enormes y colores bien hondos

poniendo palomas y esperanzas

en la calle principal de la ciudad

y a la ciudad se le rompe el silencio

y se rompen los sueños

y los sordos aplauden

y los ciegos ya perdieron su llanto

y al país lo habitan las estatuas.

 

La sed que se repite

y el mismo río siempre,

el cauce de las aguas

es lodo entre las piedras

donde un hombre sin rostro

se calma la garganta.

 

Música de sangre y pan fantasma

y polvo en el lugar de la memoria

y los sudores del insomnio

y palabras y gargantas y el silencio.

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