57 Miami Downtown

de Francis Ferrazza

Un cielo con perfil acristalado en los bordes de una nube abre, bajo el sonido del viento, varios apuntes en un tono extraño sobre una ciudad.  El siguiente plano, como una premonición, un paloma negra picotea lo poco que le queda de alimento. El downtown de Miami  aparece en blanco y negro  –color que se mantiene en todo el video- y muestra lo más cotidiano y sucio de su entorno. Los desahuciados se sientan a la espera de cualquier  “esperanza”.  El movimiento de la cámara se precipita sin foco preciso: el viento sigue silbando. Llega un convoy del metrover en una estación. Cuando los viajeros descienden,  un sonido de fondo entre balas y tiros se aproxima a tu oído.  La gente corre despavorida. El cámara se dirige a ningún lugar. De repente, bombea el corazón de un individuo. La estación se vacía. Una explosión nuclear aparece en el siguiente plano afectando a varias casas y edificios…el cielo vuelve a su posición inicial de brillo…un fundido en negro cierra este relato.

Con la frescura que da la grabación digital en una Qasar Palmcorder,Francis Ferraza (Miami,1983), con los pocos medios que posee,  crea una documento entre subjetivo y real sobre la vida en el Downtown de Miami.  La lírica se mantiene a partir de los personajes que faltan, es decir, la poética, se encuentra en la ausencia de ningún protagonista que no sea la propia miseria y soledad de lo filmado entre las aceras y las calles del centro. Los individuos descienden y se van del vagón y llegan a ningún lugar porqué es, en este “ningún-lugar”,  donde habita la inmundicia, el desasosiego, y hasta la propia muerte.

Rodado en 2003, en pleno conflicto en Irak y Afganistán, este video de tres minutos no hace falta extenderse para captar, en una doble lectura, la denuncia de la guerra y el estado anímico del creador en la ciudad donde nació. E.R.