61 El Espacio de mis pinturas

de  María Octavia Russo Pons

Desde que los rostros de los hombres se volvieron hacia fuera,

éstos se tornaron incapaces de verse a sí mismos.

Y esa es nuestra gran debilidad.

Al no poder vernos, nos imaginamos.

Y cada uno, al soñarse a sí mismo y ante los demás,

queda solo detrás de su rostro.

René Daumal[1]

 

Nos reconocemos seres finitos, posiblemente incapaces de engendrar lo infinito. Lo que es creado por nosotros, lo imaginado y todos nuestros actos están destinados a tener una terminación; así como acabamiento inevitable de las obras de arte y nuestra carne.

Mi trabajo reciente gira en torno a estas cosas: lo informal, lo abyecto, acendrado, la ciudad desencajada y sus rostros, utilizando casi como único referente y símbolo la figura del animal. El perro es recurrente imagen en los dibujos y pinturas que realizo; éste, algunas veces presenta el cuerpo amputado, desmembrado -observo en estas pinturas de mis inicios la mutilación, y la negación de la

identidad del sujeto-.

El soporte – papel Kraft, sin preparar -, más repetidamente empleado por mí en estos trabajos, generalmente se encuentra maltratado con la aparición de huellas, de pisadas, marcas de manos, polvo y mugre que se suman para suministrar atmósferas, crear ambientes o circunstancias para el desenvolvimiento de las figuras que emergen en el espacio de la pintura; tal vez debido a la forma como me desenvuelvo en el espacio taller que utilizo para producir.

Los trazos se muestran violentos y fuertes, con pentimentos[2], o negaciones que realizo con el blanco u otros colores, veladuras y manchas sobrepuestos sobre el soporte, algunas veces desgarrado, roto.

Los colores predominantes utilizados -diría casi exclusivos- en éstos trabajos actuales, son algunos matices de ocres y el negro. La herramienta del pincel no es primordial para la resolución de estas pinturas, pues el trabajo es ejecutado mayormente con la participación actuante del cuerpo, de tal manera, que el intermediario fundamental entre el soporte y los medios materiales empleados es el cuerpo total; las manos y pies, -calzados o no-, y la acción agitada de los brazos.

No propongo la belleza como tema para éstas pinturas y dibujos; sino la misma animalidad, la desproporción y deformidad, pues es en estas condiciones donde siento que puedo revelar, localizar y exteriorizar una mayor correspondencia, un vínculo o nexo del relato sobre el medio urbano que a diario transito y que reflejan parte del drama frecuente de la ciudad. Permitiéndome a su vez ésta temática, un conjuro y una mayor liberación a mi temperamento y condición sensible.

Las influencias, o referentes son muchas; podría citar las más presentes en mis lecturas, entre otros comenzaría por citar a Francisco de Goya y Lucientes (1746-1828), “Cy” Twombly, (1928- 2011), algunos pintores expresionistas: Georg Baselitz,(pintor alemán,1938), Markus Lüpertz- (República Checa, 1941), así también el pintor estadounidense Robert Ryman (1930). La pintora inglesa Jenny Saville con sus monumentales cuadros de desnudos femeninos y al pintor venezolano Octavio Russo ( Venezuela,1949).


  1. René Daumal. Boulzicourt, Ardennes. 16 de marzode 1908.
  2. Se dice pentimento cuando en un cuadro el pintor que lo realizó tuvo una idea distinta de la que luego se ve. Es decir, pensó primero una cosa y luego resultó otra.

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